
Nada me gusta más que sentirte aunque no estés. y no puedo evitarlo porque tus huellas quedaron impresas como marcas en mi cuerpo y al acariciarlas recuerdo cuán especial fue tenerte. Nada me gusta más que cerrar mis ojos y verte. Porque asi puedo comprobar que siempre estarás donde yo vaya. Pueden pasar los segundos como la eternidad y mi piel todavía se estremece tal como el mismo instante en que percibí tu presencia cerca mío, cerca de concretar mi sueño, cerca de mis latidos y mi mirada... tan cerca que nuestra respiración era una sola. Quizás no debí callarlo, pero fue mejor así; porque solo me basta saber que algún día todo esto se repetirá. Y por eso nada me gusta más que sentir que todo esto sigue vivo.




No hay comentarios:
Publicar un comentario